Transcurrieron dos años, de nuevo era el día en que todos sus sueños habían desaparecido en un segundo, en un accidente.
Juel fue al cementerio, al igual que el año pasado, le traía rosas azules a Marian, las cuales eran sus favoritas, ese día era el único en que Juel lo pasaba completamente solo, ese día era en el que volvía a vivir el dolor de ese accidente, el dolor de haber perdido a la persona que el amaba, a la que aún seguía amando; Solo en ese lugar se tomaba todo el día para llorarla, para derramar sus lágrimas de sangre frente a su retrato. Luego, a la hora del cierre del cementerio, dejaba su debilidad de lado y se dirigía a su trabajo, serio, como si no sintiera nada, no quería volver a pasar lo mismo, por lo que inconscientemente se negó la posibilidad de amar otra vez, de creer en alguien y entregarse.
En esos dos años solo se dedicó a su trabajo, se fue a vivir al departamento de Dan, quien seguía siendo su amigo y con el único con el que realmente actuaba como era.
Dan lo seguía apoyando, siempre tratando de darle animo, consolándolo, casi sin pensar en el, guardando ese secreto que sabía quebraría su amistad, ese secreto que guardaba hace siete años.
Esa tarde, al salir del cementerio se dirigió a su consulta, le tocaba turno, ya que Dan se encontraba dando un post grado y tenía que estudiar a esa hora.
Llegó a la consulta y vio a una mujer de espalda, con su cabello negro casi hasta llegar a su cintura, tal como lo tenía Marian; Tuvo una extraña sensación, pero luego se acercó seriamente.
-¿Qué buscas?
-(Se sobresaltó y se dio vuelta)- Hola... me llamo Ashley, vine por el trabajo... me mandó Dan... -(Sonrió).
-(recordó)-¡Ah!... es cierto... yo soy Juel, su amigo.-Seguía serio.
-Bueno... emmm... ¿Tengo el trabajo?-(sonrió).
-Emmm... sí, claro.
-Bueno... dime cuando empiezo.
-Mañana... o si quieres ahora, me da lo mismo-(Caminó a su oficina)- Solo has tu trabajo bien, adiós.
Ella quedó un poco molesta por la actitud que tuvo con ella, fue muy frío, cortante, la hiso sentir incomoda. Al rato llegó Dan y le mostró la instalación; Eran cuatro pisos y habían tres doctores por piso, Juel estaba en el cuatro, Dan en el mismo y a ella le tocaría junto con ellos, algo que no le agradó mucho, por la desagradable bienvenida de Juel, pero no dijo nada.
Comenzaron a pasar los días, Juel era indiferente con ella, no le hablaba a no ser que fuese estrictamente necesario. Dan seguía siendo amigo de ambos, pero no decía nada por el comportamiento de Juel. Ashley por su parte comenzó a sentir una fuerte atracción hacia Juel, a pesar de como la trataba, por eso le comenzó a afectar su frialdad.
El día libre de Ashley, Dan y Juel se pusieron a conversar en la clínica en la noche, cuando estaban en la hora de colación.
-Que turno más agotador- Se estiró en el sillón cerrando los ojos.
-¿Juel?-Lo miró serio.
-¿Qué pasa?-(Lo miró también)-¿Por qué esa cara?
-¿Por qué eres así con Ashley?
-¿Así?... ¿Así cómo?... La trato como a cualquier persona.
-Claro que no... Eres demasiado cortante con ella... en especial con ella.
-¡Ja!-(soltó una carcajada con sarcasmo)-Es como a cualquier otra persona, es alguien sin importancia-(Miró hacia otro lado).
-No será que... -(Lo miró con un leve signo de burla)-...Te... ¡Gusta!
-¡¡ ¿Qué?!!... ¿Esa niña gustarme a mí?... Estás loco Dan-(Miró hacia la ventana un poco nervioso)-... Gustarme a mí.... ¡Ja!
-No tienes porque negarlo Juel... ya pasaron dos años... deberías intentar rehacer tu vida... no puedes seguir llorando la muerte de Marian.
-Yo no...-(Su miraba se entristeció, mirando la nada)-...Jamás lograré olvidarla.
-No te digo que la olvides... sino que busques a alguien que te haga feliz, alguien a quien también puedas amar, como a Marian... No me lo niegues Juel, te gusta Ashley, por eso la intentas alejar tratándola con indiferencia.
-Tal vez... pero yo... no quiero... no quiero amar a otra... ¡no quiero!
-Solo te digo Juel... que te estás perdiendo una gran mujer... Ashley no es como las demás... ella ha sufrido tanto o más que tú... solo tienes que conocerla.
Dan volvió a trabajar, Juel se quedó unos momentos más, mirando el cielo, recordando la cara de Marian, la cual se desvanecía y aparecía la de Ashley, por lo que él se enojó solo y se fue a atender a un paciente.
A pesar del trato de este hacia ella, Ashley lo admiraba, por la forma en que atendía a sus pacientes, en cómo se dedicaba exclusivamente a ellos, en cómo le afectaba si no podía salvar alguno.
La atracción que sentía hacia él era cada día más fuerte, aún así comenzaron a discutir de la nada, por cualquier cosa discutían, Dan se daba cuenta que era una forma de negar lo que sentían.
La noche del aniversario de la clínica Dan, Ashley y Juel se pusieron a beber en la habitación de descanso. Dan fue por más licor y comida.
Juel seguía sin mirarla a los ojos, siempre rehuía a la mirada de ella, aún así conversó con ella.
-¿Eres casada?... ¿Tienes novio... algo?
-No... Yo...-(Miró hacia el lado)- Me había casado y... -(Le costó hablar).
-Si no quieres contarme, no tienes porque.
-(Lo miró)... El murió... lo asesinaron.
-(La miró a los ojos sorprendido)... Lo siento... yo no quise...
-(Le sonrió)-No te preocupes... fue hace años... así que se podría decir que soy viuda.
Ambos se quedaron mirando fijamente a los ojos, sin decir nada, como si se entendieran perfectamente, como si hablaran con sus miradas; Ambos entendían perfectamente el dolor del otro.
-Yo me iba a casar... tuvimos un accidente una semana antes de nuestra boda... y murió-(Su tono era bajo, con un profundo dolor)
-Lo siento...
-A diferencia de ti... no puedo sonreír al decirlo... ella fue la única mujer que he amado.... y a la única que siempre amaré... siempre.
-ah... -(agachó la cabeza)- Creo que será imposible creer que entre tú y yo ocurra algo- (Pensó).
Otra vez hubo un silencio absoluto, ella mirando el suelo y el mirándola fijamente, estaban uno al lado del otro, a un par de metros.
Juel se acercó a ella y le levantó la cara tomándola del mentón, ella lo quedó mirando fijamente a los ojos.
-Dan tenía razón... eres muy hermosa.
-... (No sabía que decir).
Juel se acercó a ella y la besó tierna y tímidamente, como un primer beso, un beso nervioso, lento con un leve rose de sus labios. Como el primer beso de dos niños primerizos.
Después de unos minutos Juel la alejó bruscamente, se paró sin decir nada y se acercó a la puerta. Ella no le dijo nada, sólo lo miraba; en cambio el rehuía a su mirada.
-… Yo… Perdón… No debí, yo… olvídalo, adiós.
Ashley se quedó mirándolo sin decir nada, perpleja, con su mente en blanco.
Cap. II : "¿Todo quedó atrás?
viernes, 2 de enero de 2009
Publicado por Ayumi Shiroyama en 12:59
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1 comentarios:
Q2Q2Q2
ese es el fic que me mandaste!! Q2
y lo seguiras carajo! ò_o
o si no...
I kill you!! Ò_o
xDDDDDDDDD
te kero :B
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